Vivimos por fe. Somos conocidos por amor. Somos una voz de esperanza para el mundo.
Somos una comunidad centrada en Jesús, profundamente conectada con Ciudad de México y parte de la familia global de Mosaic. Creemos que cada persona fue creada con propósito y que la vida cobra sentido cuando usamos lo que somos para amar, crear y construir algo más grande que nosotros mismos.
La Iglesia no es estática; es un movimiento con una sola dirección: apuntar siempre a Jesús. Su razón de ser es acercar a las personas a Él.
La Iglesia es relacional por diseño. Su única manera de operar debe ser el amor: amarnos unos a otros como Dios nos ha amado.
La Iglesia está diseñada con excelencia e intención, pero siempre sujeta al movimiento y a la dirección del Espíritu Santo.
Cuando el Espíritu de Dios habita en nosotros, da lugar a una expresión viva, bella y creativa de la fe. La creatividad no es un adorno; es una manifestación del carácter de Dios en nosotros.
Jesús se hizo carne y habitó entre nosotros; la Iglesia debe hacer lo mismo en cada generación. Ser culturalmente relevantes no es una opción; es una responsabilidad.
Mosaic nació en Los Ángeles hace más de 30 años y hoy reúne comunidades alrededor del mundo. Mosaic México forma parte de esa misma historia, con una expresión profundamente marcada por la cultura, creatividad y energía de Ciudad de México.
Somos parte de una familia global y estamos aquí para servir, crear y construir esperanza en esta ciudad.
Erwin y Kim McManus fundaron Mosaic en Los Ángeles con la convicción de que la Iglesia podía ser un lugar donde la fe, la creatividad y la cultura se encontraran de una manera profundamente humana. Hoy continúan dando visión y liderazgo a una familia global unida por una misma misión: hacer conocido el nombre de Jesús y crear un hogar para quienes todavía están buscando uno.
Luis e Ingrid Lischa lideran Mosaic México con el deseo de construir una comunidad profundamente conectada con Jesús, las personas y la Ciudad de México. Su enfoque está en formar líderes, cuidar a la comunidad y crear espacios donde cada persona pueda encontrar pertenencia, propósito y el valor para convertirse en quien fue creada para ser.
Todo lo que construimos nace de nuestra relación con Jesús. Creemos que cada persona fue creada con valor, propósito y una historia que importa, y que la Iglesia existe para hacer conocido su nombre y construir un lugar llamado hogar para quienes todavía están buscando uno.
Mosaic es una comunidad global expresada de manera única en distintas ciudades alrededor del mundo.