Mosaic Kids

Formando
el futuro

Mosaic Kids existe para ayudar a cada niño a conocer a Jesús, encontrar un hogar y descubrir quién fue creado para ser. Desde sus primeros meses hasta la adolescencia, acompañamos a cada niño mientras desarrolla una fe propia y se convierte en una persona fuerte, amable, creativa y generosa.

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Niños en el salón de Mosaic Kids
Lo que da forma a cada clase y cada conversación

Cuatro dimensiones,
una misma formación.

Todo lo que construimos en Mosaic Kids nace de cuatro dimensiones. No son materias que enseñamos por separado: son la manera en que miramos a cada niño y el hilo conductor detrás de cada etapa de este camino.

01Naturaleza

Somos fuertes

Nuestra fuerza comienza en saber quiénes somos y a quién pertenecemos. Queremos que cada niño construya su vida sobre Jesús, descubra su identidad y desarrolle el valor para enfrentar aquello que encuentre en el camino. Ser fuerte no significa no tener miedo, significa aprender que el miedo no tiene que decidir por nosotros. Formamos niños seguros, resilientes, valientes y firmes en su fe.

La pregunta

¿Quién estoy llegando a ser?

Nuestra convicción

Dios está formando algo grande dentro de mí.

«Sé fuerte y valiente. No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.»

Josué 1:9
02Carácter

Somos amables

Creemos que el amor es el contexto de todo lo que hacemos. Por eso queremos formar niños que sepan ver al otro, escuchar, incluir, perdonar, cuidar y construir relaciones saludables. La verdadera fuerza nunca necesita hacer pequeño a alguien más.

La pregunta

¿Cómo trato a los demás?

Nuestra convicción

Trato a los demás como Jesús me trata a mí.

«Sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.»

Efesios 4:32
03Cultura

Somos creativos

Fuimos creados por un Dios creativo. Por eso queremos que Kids sea un lugar donde los niños puedan preguntar, explorar, imaginar, experimentar, construir y crear. No queremos enseñarles solamente a repetir respuestas: queremos despertar lo que Dios puso dentro de ellos. Formamos niños curiosos, expresivos, innovadores y capaces de imaginar lo que todavía no existe.

La pregunta

¿Qué puedo crear con lo que Dios puso en mí?

Nuestra convicción

Fui creado para crear.

«Lo ha llenado del Espíritu de Dios, de sabiduría, inteligencia y capacidad creativa para hacer trabajos artísticos.»

Éxodo 35:31–32
04Influencia

Somos generosos

Lo que recibimos nunca termina solamente en nosotros. Queremos que nuestros niños descubran que su tiempo, amistad, creatividad, talentos y recursos pueden mejorar la vida de alguien más. La generosidad comienza mucho antes de tener dinero: comienza cuando descubrimos que tenemos algo que podemos dar.

La pregunta

¿Cómo puede mi vida hacer una diferencia?

Nuestra convicción

Lo que Dios puso en mí también es para otros.

«Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando bien la gracia de Dios en sus diversas formas.»

1 Pedro 4:10
Un mismo camino

Diferentes etapas.
Una misma formación.

Todo niño atraviesa una historia de crecimiento dentro de Mosaic Kids. Cada etapa tiene una necesidad particular, una oportunidad de formación y una manera distinta de acompañar. No se trata solo de cambiar el contenido según la edad, sino de ayudar a cada niño a avanzar en su relación con Jesús, consigo mismo, con los demás y con el mundo que Dios puso en sus manos.

Queremos que cada etapa deje algo en el niño: seguridad para comenzar, curiosidad para descubrir, identidad para crecer, propósito para vivir y convicción para decidir.

1

Soñadores

6 MESES – 1 AÑO

Aquí comienza la confianza.

Necesito sentir

Soy amado y estoy seguro.

En esta etapa los niños descubren el mundo a través de sus sentidos, sus vínculos y sus rutinas. Antes de comprender conceptos, necesitan experimentar seguridad, cuidado y presencia. Queremos que cada niño sea recibido con ternura y comience a asociar la iglesia con un lugar de paz, alegría y pertenencia. Aquí los padres y cuidadores también son parte esencial: a través de ellos, los niños empiezan a percibir que Dios es bueno, cercano y digno de confianza.

2

Exploradores

2 – 4 AÑOS

Aquí comienza la curiosidad.

Necesito descubrir

Dios me hizo. Dios me ama. Dios está conmigo.

Los Exploradores están descubriendo que el mundo es grande, emocionante y lleno de preguntas. Aprenden mediante el juego, la repetición, las historias, la música y la interacción con otros. Queremos alimentar su asombro y ayudarles a reconocer a Dios en las cosas cotidianas: en la creación, en sus familias, en sus amigos y en las historias de la Biblia. También empiezan a descubrir que pueden expresar lo que sienten, tomar pequeñas decisiones y cuidar a otros.

3

Héroes

5 – 7 AÑOS

Aquí comienza la identidad.

Necesito descubrir

Quién soy y que mis decisiones importan.

Los Héroes comienzan a comprender que sus decisiones tienen consecuencias y que pueden participar en la historia de Dios. Están desarrollando su lenguaje, su imaginación y su sentido de justicia. Queremos ayudarles a reconocer sus fortalezas, expresar sus emociones y descubrir que no tienen que ser perfectos para ser usados por Dios. Aprenden que ser valiente no significa nunca tener miedo, sino confiar en Dios y hacer lo correcto aun cuando algo sea difícil.

4

Leyendas

8 – 10 AÑOS

Aquí comienza el propósito.

Necesito descubrir

Para qué fui creado y cómo puedo vivir mi fe.

Los Leyendas están formando convicciones más profundas: ya no solo preguntan qué pasó en una historia, sino por qué importa y qué tiene que ver con su propia vida. Queremos que conecten su fe con sus decisiones diarias — cómo tratan a sus amigos, cómo responden ante la presión, cómo usan sus talentos. Los ayudamos a descubrir que tienen una voz, una historia y dones que pueden poner al servicio de algo más grande que ellos mismos.

5

Challengers

11 – 12 AÑOS

Aquí comienza una fe elegida.

Necesito decidir

Qué creo y quién quiero llegar a ser.

Los Challengers están atravesando una etapa de cambios profundos: están descubriendo quiénes son, qué creen, a qué pertenecen y qué tipo de persona quieren llegar a ser. Ya no basta con recibir respuestas — necesitan explorar, cuestionar, conversar y tomar decisiones propias. Queremos acompañarlos mientras desarrollan una fe personal y descubren que seguir a Jesús no significa desconectarse de sus preguntas, su cultura o su realidad. En esta etapa la comunidad es fundamental: necesitan adultos confiables, amistades saludables y espacios donde puedan ser escuchados sin ser juzgados. No esperamos que tengan todo resuelto — queremos ayudarles a construir fundamentos firmes para seguir creciendo con honestidad, valentía y propósito.

Más allá de las etapas

Early Kids y
Embajadores

Early Kids y Embajadores no son otra etapa dentro de este recorrido: son una expresión de nuestra cultura de cuidado y de nuestra influencia generosa, dentro y fuera de Mosaic.

Expresión de cuidado

Early Kids

Mientras tú construyes la casa, nosotros cuidamos de quienes construyen tu hogar.

Cuidamos a quienes construyen la casa. Early Kids hace posible que las familias que sirven puedan hacerlo de manera sostenible, mientras sus hijos reciben cuidado, comunidad y una experiencia significativa.

Consulta la guía completa «Early Kids · Acuerdo de corresponsabilidad» para el detalle de rutinas, reglas y protocolo con las familias.

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Expresión de influencia

Embajadores

No solamente damos recursos. Damos tiempo, creatividad, presencia, relaciones y esperanza.

Embajadores lleva nuestra cultura de Kids más allá de nuestras paredes, hacia niños y familias que normalmente no llegarían a nuestros domingos.

Hospitales Casas hogar Fundaciones Escuelas Refugios Comunidades Proyectos especiales
Nuestro sueño

El futuro no se
espera, se forma

Queremos que cada niño crezca a través de Mosaic Kids, desde Soñadores hasta Challengers, y que cada etapa deje algo dentro de él: seguridad para comenzar, curiosidad para descubrir, identidad para crecer, propósito para vivir y convicción para decidir, porque no solo pensamos en quiénes son hoy, estamos formando quiénes pueden llegar a ser mañana:

Fuertes

para enfrentar la vida con identidad, fe y valentía.

Amables

para amar a las personas con empatía, compasión y respeto.

Creativos

para imaginar, construir y expresar lo que Dios puso dentro de él.

Generosos

para usar su vida, sus dones y sus recursos para traer esperanza a otros.